Salud

Los pacientes con síntomas más graves llegan a sanatorios

By on 8 diciembre, 2020

Al inicio de la pandemia, los hospitales recibían más adultos mayores contagiados con el nuevo coronavirus. Luego de más de nueve meses, esto ha cambiado; hoy ingresan personas más jóvenes, de entre 30 y 50 años, y con cuadros más graves, según médicos consultados. Belén Noboa es neumóloga tratante en el Hospital Pablo Arturo Suárez, que se concentra en casos de covid-19. Le llama la atención esta nueva dinámica de la enfermedad. “En octubre y noviembre empezamos a recibir a ciudadanos con síntomas muy intensos, que internamos de inmediato”. La mayoría no supera los 50 años, pero tenía complicaciones intensas. En Ecuador, el 60,7% de los casos está en el rango de edad de 20 a 49. Detrás van los de 50 a 64, con 20,3% y, quienes tienen más de 65 años, 13,2% del total, según cifras de Salud. Pedro -nombre protegido- está en el grupo de jóvenes contagiados. Este vendedor de oxígeno médico, de 38 años, llegó al hospital en condición grave. No podía respirar, su temperatura era alta. “Cerca de seis horas permaneció en hospitalización. Luego fue trasladado de urgencia a terapia intensiva. Allí pasó más de 15 días hasta que salió”. El estado de salud del hombre se habría deteriorado por su obesidad. Es un factor de riesgo; al igual que las patologías cardíacas, diabetes y cáncer. Eso destacan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos. Cuadros similares se atienden en el Hospital Eugenio Espejo, a donde llegan más pacientes que bordean los 60. El intensivista Manuel Jibaja recuerda a un joven de 27. Tenía obesidad severa, por lo que permaneció varias semanas en la casa de salud. “Su condición era delicada, pero evolucionó favorablemente”, indicó. Este tipo de pacientes también ha ingresado al Centro de Atención Temporal (CAT), en el Bicentenario de Quito. En total hay cinco personas de entre 40 y 50 años; aunque también han atendido a infectados adolescentes de 15. Ellos presentan un deterioro respiratorio grave y requieren de ventilación mecánica. En el CAT hay una unidad temporal en donde se los estabiliza, dice Paúl Carrasco, emergenciólogo y director del centro. Este fenómeno se ha dado producto de los feriados que se vivieron en noviembre: Día de los Difuntos e Independencia de Cuenca. “La llegada de pacientes graves ocurre después de los asuetos”, dice. Las personas no solo llegan con inconvenientes pulmonares sino con fallas orgánicas y formación de coágulos sanguíneos. Estos pueden avanzar a órganos como pulmones, corazón o cerebro, provocando ataques o accidentes cerebrovasculares. “Tenemos que controlar la coagulación sanguínea, por medio de medicación”. La Sociedad Internacional en Trombosis y Hemostasia (ISTH, por sus siglas en inglés) presentó en octubre un estudio sobre los contagiados con síntomas graves que han sufrido estos problemas. Uno de los principales resultados fue que ellos tienen de tres a seis veces más probabilidades de desarrollar un tromboembolismo venoso; considerado uno de los tres asesinos vasculares, explica la doctora Gabriela Cesarman Maus, integrante de este centro, citada por el medio mexicano El Financiero (EF). Carrasco además cuenta que han tenido casos de ciudadanos que no han llegado a tiempo al hospital. Se quedan en casa curándose con remedios caseros. “Muchos han venido con problemas respiratorios intensos o baja oxigenación (hipoxia), por lo que han tenido que ser trasladados a establecimientos de tercer nivel”. Estos sanatorios no han dejado de recibir a pacientes graves. Requieren ventilación, por lo que son enviados a terapia intensiva. Ahí, los últimos días de noviembre, por ejemplo, el porcentaje de ocupación de camas alcanzó el 82,30%, frente al 52,94% registrado en hospitalización, según Salud. En unidades médicas del Seguro Social, como el Hospital Carlos Andrade Marín, se vive una situación similar. Los pacientes acuden con mayores problemas, tienen comorbilidades y menor edad. “Hoy tenemos personas de entre 30 y 50 años, con males preexistentes, que se han complicado gravemente. Recibimos cerca de 10 ciudadanos en esta condición, al día”, cuenta Mayra Castro, emergencióloga. La mayoría tiene reacciones inflamatorias intensas, daños en pulmones y trombos (coágulos). En menor número lesiones neurológicas. Los días de estancia en el establecimiento también han aumentado. Antes de la pandemia, los pacientes permanecían entre cinco y 10 días. “Hoy se han quedado un promedio de un mes: aunque hemos tenido quienes han superado los 100 días en hospitalización”. La galena del HCAM también recuerda que la mortalidad en terapia intensiva no ha bajado. “Durante toda la pandemia la mortalidad ha alcanzado entre el 50 y 75%”. El Consenso Multidisciplinario de Ecuador, actualizado en agosto, dice que el 50% de los contagiados graves ingresados en las unidades médicas presenta síndrome multiorgánico, debido a la sepsis y a la liberación en cascada de citoquinas. Esto origina un deterioro en las funciones pulmonar y renal; y males cardíacos.

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